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Desde junio de 2014 con mi socia decidimos salir de nuestras casas y buscar un lugar que reuniera ciertas características que nos permitiera entregar un mejor servicio a nuestros clientes, pero por sobre todo, que nos diera la posibilidad de estar en contacto con otros profesionales de diferentes rubros.

Pensamos que sería muy difícil encontrar un lugar que nos ofreciera eso, ya que las opciones eran compartir oficina o arrendar una pequeña para nosotras. Queríamos un lugar central, ojalá cerca del metro. Justo en ese momento escuchamos el término #coworking, que es una forma de trabajo que permite a profesionales independientes, emprendedores, y pymes de diferentes sectores, compartir un mismo espacio de trabajo para desarrollar sus proyectos, a la vez que fomentan proyectos conjuntos.

Desde un primer momento nos gustó el concepto. Poder trabajar en un espacio con planes flexibles para diferentes necesidades y estilos (algunos prefieren trabajar en las mañanas, otros en las tardes) nos daba una sensación de libertad y la posibilidad de tener acceso a salas de reuniones, nos permitía entregarle una oferta de valor a nuestros clientes.

Fuimos a ver algunas alternativas, de todo un poco; unas muy sofisticadas con valores un poco excesivos pensando que son para emprendedores que no estaba buscando tener costos fijos muy altos, ya que sino arrendarían una oficina. Éstos tenían una oferta muy atractiva en términos de infraestructura y servicios, pero todos con un costo extra.

Luego de deambular un poco, llegamos al espacio de Co-Work con el slogan “El emprendimiento es el motor del desarrollo y la colaboración la energía que lo mueve”. La sede El Golf fue la elegida, recién inaugurándose (tienen otras sedes consolidadas), con espacios muy abiertos y con mucha luz natural, mesas y sillas cómodas para varias personas, paredes con pizarrones para que todos puedan escribir, paneles de vidrios que se pueden rayar, una mini cocina con maquina de café de grano, una amplia sale de reuniones con TV y una pequeña sale para hablar por skype y por teléfono.

Nos gustó desde un primer momento. Mucha gente joven, con proyectos muy creativos, sin temor al fracaso, con innovadoras y entretenidas ideas. Con personas de diferentes partes del mundo, hablando diversos idiomas, dando la sensación de estar en una capital cosmopolita como Barcelona o New York.

Todos se saludan al entrar, dándose un ambiente colaborativo entre todos lo que están ahí, se conozcan o no. Eso no es problema, al contrario, es lo entretenido. Tener la oportunidad de conocer gente nueva, sin duda es unos de los valores del #coworking.

Al inicio puede ser muy duro y solitario formar y crear una empresa, porque lo que conversar con otras emprendedores que están en la misma que tu, puede ser casi catalizador y darte un feedback valioso con datos útiles, ya que uno se siente comprendido en cuanto a las dificultades que vas encontrando en el camino.

Este tipo de ambiente claramente ha redefinido nuestros proyectos al darle un nueva mirada con una renovación de la propuesta gráfica y visual. Uno debe entender que por muchos años que tengas de experiencia, siempre estás aprendiendo, sólo con el hecho de escuchar otras ideas y proyectos. Al menos, tu mente se abre a nuevas experiencias.

Otra cosa que hemos aprendido al estar acá, y poder conocer otras organizaciones, es que uno debe trabajar con pasión y pasarlo bien. Es tan importante dedicarte a lo que te gusta, ya que eso se transmite a tus clientes, ellos perciben cuando uno está feliz y convencido en tu propuesta.

Finalmente, el hecho de poder contar con capacitación también ha sido fundamental. Co-Work durante el año te ofrece la posibilidad de asistir a una serie de talleres de todo tipo en forma gratuita que realmente han sido un aporte para nuestra gestión, lo que finalmente se traduce en una mejor atención a nuestros clientes.

Es un hecho que este tipo de espacios fomenta las relaciones estables entre los profesionales, y los no profesionales también, de diferentes sectores que puede confluir en relaciones cliente-proveedor. Pero también se genera un sentimiento de pertenencia a una comunidad, lo que se traduce en una buena onda y amistad más allá del #coworking, lo que transforma este espacio en uno aún más agradable para trabajar. Recomendable 100%. Pruébalo tú también!